PARLANO DI NOI:

Copan la parada
Los pilares argentinos son los players más requeridos en Italia y hay en nueve en los diez equipos del Super 10. En el Viadana, el rosarino Miguel Alonso comparte la primera línea con Ignacio Rouyet y reconoce que si llegara otro compatriota “habría más feeling que con un italiano”.
Basta
dar una ojeada al número de jugadores argentinos en el Super 10 italiano para
darse cuenta de que con 25 hombres, la posición de primera línea es la más
invadida en la Península. Después, para los amantes de las estadísticas, se
puede rescatar que los señores provenientes de Buenos Aires son la gran mayoría
y que los otros lugares son ocupados entre cordobeses, tucumanos, mendocinos,
santafesinos y rosarinos.
Estos últimos son sólo tres y dos de ellos juegan juntos en el Overmach Parma (Germán Fontana y Bruno Masetti), mientras que el restante es Miguel Alonso, pilar de Viadana, quien comparte los choques con el bonaerense Ignacio Rouyet.
Miki, diminutivo de Michele, es uno de los deportistas que forman parte de los Atletas de Cristo, el movimiento de los profesionales de todas las disciplinas, y gracias a su tranquilidad y sencillez, entre la religión y su batería, es capaz de resolver con calma las adversidades en el día a día del puntero del Super 10.
Se te ve muy cómodo
jugando con Nacho Rouyet en la primera línea…
Sí, la verdad es que hicimos una linda amistad y eso después llega a la cancha
porque somos muy compinches…
Aunque el año pasado no
compartieron muchos partidos, ¿no?
No, es que los dos llegamos a Viadana como pilares derechos y en el campeonato
pasado nos dividiamos el trabajo más que nada, pero ahora que se fueron
jugadores experimentados y hay muchos chicos, el entrenador nos pidió que
encontráramos una solución.
¡Ah! ¿Jim Love les dijo
que encontraran ustedes una solución?
-Risas- Sí… uno de los dos tenía que pasar al lado izquierdo. Yo ya había jugado
de izquierdo y Nacho anda muy bien en derecha, así que no tuvimos problemas y
nos adaptamos.
En el partido del
último fin de semana que jugaron contra Benetton, los trevisanos fueron rotando
a todos sus hombres de la primera línea, y aunque cambiaban los nombres, era
siempre toda argentina. Ustedes son dos, ¿quisieras más compatriotas en el
equipo?
La verdad es que nosotros nos divertimos juntos y estamos bien, aunque
obviamente si tuviéramos otro argentino más, habría más feeling, por ejemplo,
pero bueno, tenemos a Luigi Ferraro, que es un jugador de Italia A, así que con
él nos complementamos bastante.
Siendo mayoría, se
pueden permitir de hacer las cosas más tipo a la nuestra…
De hecho el entrenador nos da nuestro lugar y podemos opinar así que tenemos voz
y es importante para mejorar muchas cosas.